California se prepara para reconocer un tercer género

California se prepara para reconocer un tercer género

A finales del año pasado, Star Hagen-Esquerra comenzó a pensar que era hora de un cambio de nombre legal. Star había usado ese nombre durante dos años, desde que, a los quince años, les contó a sus amigos y familiares que no se identificaba como una mujer ni como un hombre, según un reportaje de Buzzfeed.

Pero a los diecisiete años, con una licencia de conducir con el nombre equivocado y los papeles para universidades con un nombre que ella no reconocía, comenzó a sentir que su vida era un fraude, pues escribía un nombre que apenas reconocía y que en rara ocasión se lo habían dicho en voz alta.

Y así, diez días después de las elecciones presidenciales, cuando el Centro de Diversidad en el Condado de Santa Cruz, California, ofreció un “Día de los Documentos” para que los lugareños aprendieran más sobre el nombre estatal y federal y los cambios de género.

En el Día de los Documentos, Star conoció a Sara Kelly Keenan, una activista intersexual de 55 años que, cuatro meses antes, se había convertido en la primera Californiana (y segunda conocida estadounidense) con una orden judicial declarando su género como no binario, es decir, aquellas identidades transgénero que agruparían a todas las personas cuya identidad de género no se asimila en los espectros de géneros binarios, masculino y femenino.

En Star, Keenan vio una oportunidad para ayudar a las generaciones más jóvenes a lograr el mismo reconocimiento legal que no obtuvo hasta los cincuenta años.

Keenan asesoró a Star en el papeleo y, más adelante, los oficiales de la corte del Condado de Santa Cruz apoyaron a Star ya su familia. Tres meses más tarde, Star se convirtió en el primer menor conocido de la nación en recibir el estatus no binario.

Sin embargo, ningún estado en Estados Unidos reconoce formalmente cualquier género más allá de masculino o femenino. No binario es un término relativamente desconocido, y los estadounidenses no binarios a menudo luchan por ser tomados en serio. Sus identidades son cuestionadas. Se les dice que son hombres o mujeres; no hay nada en el medio.

Eso podría cambiar este año, ya que un proyecto de ley apoyado por Keenan, Star, y más de una docena de otros californianos a los que se les ha otorgado el estatus no binario hace su camino a través de la legislatura estatal de California. La ley propuesta establecería una tercera opción de género no binaria en documentos de identidad emitidos por el estado (licencias de conducir, tarjetas de identificación y certificados de nacimiento) para los 39 millones de residentes de California.

Se trata de un acto bastante radical: un desafío a las creencias rígidas acerca del género, y se espera que se derrame a otros estados progresistas. Tal vez más lejos aún.

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